4.1.13

me despertó la lluvia y un mensaje tuyo que decía truenos

cuando me topé de lleno con la vigilia empezaba a sentir algo peculiar en mi cuerpo por eso dudé. era como una caída, o una levitación, pero las dos cosas me daban vértigo justo en el hueco que cosifica mi pecho. yo lo estaba sabiendo, el sueño iba a empezar sin mi consentimiento y cuando decido bruscamente mover alguna mano, algún dedo, la rodilla, me salgo y trato de respirar tranquila. después llegó lo inevitable: vos y yo nos dábamos un abrazo fuertísimo en medio de un lugar que parecía vacío pero dentro mío sentía como un laberinto. el abrazo fue tan fuerte que empezamos a girar a toda velocidad pero yo cerraba los ojos y aceptaba con tranquilidad que estuviésemos cavando el piso como un taladro. el abrazo seguía y los giros también hasta que nos hundíamos cada vez más hasta caer: en una cueva con una lago de petróleo azul brillante y tornasol. 

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